Cuando se menciona el término “metamorfosis” probablemente la primera referencia sea la del escritor Franz Kafka y su famoso relato titulado precisamente así. En esa obra, una persona despierta una mañana sorprendido por haberse transformado en un escarabajo.

Posiblemente lo que trate de expresar Kafka sea una toma de conciencia de cierta impresión interior acerca del propio ser y no tanto un cambio físico. Y en efecto, nuestra apariencia personal puede llegar a incomodarnos hasta el punto de que generalmente tratamos de disimularla por cualquier medio superficial posible. Sin embargo, el espejo es de sinceridad extrema y llega el punto en el que, como Kafka, se nos despierta la honestidad, nos contemplamos como nunca antes y el acontecimiento de una verdadera metamorfosis es lo que deseamos con todo fervor.

Una vida más real

Afortunadamente la alternativa de la depilación láser puede lograr ese cambio radical que deje de hacernos sentir tan alienados como el protagonista del relato de Kafka. En el caso de los hombre puede resultar un trance doblemente difícil de superar por todos los tabúes que existen acerca del cuidado físico y el cultivo de una buena apariencia en el sexo masculino.

Sin embargo, en pleno siglo XXI todas esas impresiones se muestran tan obsoletas como poco fundamentadas: la metrosexualidad poco a poco ha dejado de ser una alternativa de vida para transformarse en una condición de posibilidad para un ciudadano exitoso. La depilación láser es una aliada imprescindible de esa nueva oportunidad de vida que se inicia para las mentalidades contemporáneas, abiertas al futuro.

Una realidad más viva

Por ejemplo, un hombre de 31 años, habitante de Alcorcón en Madrid, destaca de su  particular experiencia en la depilación láser la atención y la profesionalidad con las que fue atendido en su caso de hirsutismo exagerado. La consecuencia de haberse sometido a la depilación con láser fue una recuperación de la confianza y la seguridad en su propio ser.

Parece mentira que un asunto que pareciera ser tan superficial como el del belleza física estuviera tan ligado a emociones y sentimientos profundamente arraigados en el sentido de una vida. Y éste es otro de los tabúes que la depilación láser ha logrado difuminar. Cuidar de sí nunca es en vano ni poco importante. Para quien logra volver a tener confianza en su propio cuerpo puede recuperar la confianza en los demás y vivir en un mundo más verdadero, más sólido y permanente.

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